Trabajas cada mes. Cumples horarios. Cumples objetivos. Sin embargo la nómina no llega o llega tarde.
El silencio de la empresa pesa más que cualquier jornada larga. El salario no es solo dinero.
Es seguridad. Es la base de tu vida diaria.
Cuando aparecen salarios impagados no estás ante un simple retraso sin importancia.
Estás ante un incumplimiento grave de la empresa. La ley te protege y te ofrece herramientas claras
para reclamar lo que es tuyo. El tiempo cuenta. La forma de actuar también.
Conocer los pasos legales para recuperar tu nómina te permite tomar decisiones con calma.
Y si te acompaña un despacho especializado como
Ortiz Palma Abogados
la balanza empieza a equilibrarse. No estás solo frente a la empresa.
Qué se entiende por salario impagado
Hablamos de salario impagado cuando la empresa no te ingresa la nómina que te corresponde según contrato
y convenio. Puede ser un mes completo o solo una parte. Pueden ser pagas extra que desaparecen.
Pueden ser complementos que se dejan de abonar sin explicación.
También existe incumplimiento cuando el salario se abona de forma reiterada con retraso.
Cobrar siempre tarde no es normalidad. No es un favor que la empresa te hace cuando por fin paga.
Es una situación que la legislación laboral contempla como causa de reclamación.
Estos impagos no solo afectan a tu cuenta bancaria. Afectan a tu cotización a la Seguridad Social,
a prestaciones futuras y a tu estabilidad. Por eso la ley permite reclamar y fija plazos concretos
para hacerlo. Dejar pasar los meses sin actuar puede cerrar puertas.
Primeros pasos cuando no cobras tu nómina
El primer paso es comprobar bien la situación. Revisa tu contrato, tus nóminas anteriores y tu convenio.
Asegúrate de qué cantidades se adeudan y desde cuándo. Es importante concretar fechas y cifras.
La claridad inicial te dará fuerza al reclamar.
Después conviene intentar un contacto directo con la empresa. Un correo formal o un burofax son útiles.
Queda constancia de tu reclamación y de la fecha en que la realizas. Esa prueba será valiosa
si más adelante acudes al juzgado.
Guardar toda la documentación es esencial. Nóminas anteriores, extractos bancarios, mensajes de la empresa,
comunicaciones internas. Cada documento es una pieza que refuerza tu posición frente al impago.
Reclamación amistosa y vías administrativas
Si la empresa no responde o responde con evasivas llega el momento de dar un paso más.
Antes de la vía judicial suele ser obligatorio presentar una papeleta de conciliación ante el servicio
administrativo correspondiente en tu comunidad. Es un trámite sencillo pero decisivo.
En ese acto se intenta un acuerdo. La empresa puede reconocer la deuda y pactar un pago.
Si se logra el acuerdo el conflicto se cierra y tú recuperas tu salario.
Si no hay acuerdo queda abierta la puerta para acudir al juzgado de lo social.
En esta fase ya es muy recomendable contar con un profesional. Un
abogado especialista en despidos
y en derecho laboral conoce los plazos, los formularios y la mejor manera de plantear la reclamación.
Un error formal puede retrasar tu cobro o incluso hacer que pierdas el derecho a reclamar.
Demanda judicial para recuperar salarios impagados
Si la conciliación no logra resultados se presenta demanda ante el juzgado de lo social.
Este procedimiento se centra en una idea sencilla. Has trabajado. No has cobrado. Reclamas lo debido.
El juez valora tus pruebas y las de la empresa.
La demanda suele incluir todos los salarios pendientes dentro del plazo legal que marca la normativa.
También puede incluir intereses y otras cantidades vinculadas al impago.
El objetivo es que la sentencia reconozca la deuda de forma clara y ordene el pago.
Cuando la empresa no paga incluso después de la sentencia se puede ejecutar la resolución.
Y si la empresa es insolvente puede intervenir el Fondo de Garantía Salarial.
Cada fase exige conocimiento técnico. Aquí la figura del abogado se vuelve aún más necesaria.
Cuándo plantear la extinción del contrato por impago
Hay situaciones en las que los impagos no son algo puntual. Se repiten mes tras mes.
Allí el problema ya no es solo económico. Es vital. Se hace difícil seguir acudiendo al trabajo
mientras el salario no llega.
En esos casos la ley permite solicitar la extinción de la relación laboral por incumplimiento grave
de la empresa. No es una baja voluntaria. Es una decisión respaldada por la normativa
que puede dar derecho a una indemnización similar a la de un despido y al acceso al paro.
Este paso es delicado. Debe valorarse con calma. Un profesional puede estudiar tu caso
y decirte si la acumulación de salarios impagados justifica esta medida.
Una estrategia bien planteada puede cambiar por completo tu situación laboral y económica.
Por qué contar con Ortiz Palma Abogados en tu reclamación
Reclamar salarios impagados supone enfrentarse a la empresa, a plazos estrictos y a trámites que cansan.
Hacerlo solo genera dudas e inseguridad. Hacerlo acompañado por especialistas cambia la sensación.
Sabes qué esperar en cada paso y qué opciones tienes.
En Ortiz Palma Abogados
encontrarás un equipo centrado en derecho laboral que conoce de cerca la realidad de quienes sufren impagos.
Analizan tus nóminas, calculan la deuda, preparan la reclamación y te representan ante la empresa
y ante el juzgado si es necesario.
Cada caso exige una estrategia concreta. A veces interesa presionar para lograr un acuerdo rápido.
Otras veces conviene llegar hasta el final y buscar una sentencia que reconozca la deuda e incluso
la extinción de la relación laboral. Con asesoramiento adecuado eliges la vía que más te protege.
Si tu nómina no llega o llega tarde de forma repetida no lo normalices.
Empieza a documentar la situación y pide una cita con un despacho laboralista.
Recuperar tu salario es posible. Dar el primer paso es una decisión que solo tú puedes tomar
pero no tienes por qué recorrer el camino en soledad.


